Errores como freelance que debes evitar

7 Errores como freelance que debes evitar

En este blog nos gusta hablar de las ventajas de trabajar como freelance. Poder desarrollar tu carrera con libertad, decidir tu horario y elegir qué proyectos y clientes vas a tomar. Todo ello nos parece muy atractivo. Sin embargo, creemos que se tardan años en evitar los errores como freelance que todos cometemos al empezar.

Algunos freelance pueden tardar años en crear suficientes flujos de ingresos para poder vivir de su profesión. Normalmente la estabilidad llega cuando tienes una reputación positiva, una buena cartera de clientes, muchos contactos y eres referente en un área concreta.

Los consejos que hemos recopilado a continuación pueden servir para cualquier tipo de freelance o autónomo. Tanto si ofreces servicios de consultoría, eres diseñador, especialista en marketing, redactor freelance, desarrollador web o tantas otras profesiones.

Si estás cometiendo alguno de los siguientes errores, no te preocupes. Hemos incluido consejos para superarlos y te conviertas en un freelance de éxito.

No tienes un sitio web o un portfolio online

Puede que el diseño de páginas web no sea tu fuerte. También puedes pensar que crear un sitio web puede llevarte meses. Pero nada de esto debería bloquearte. Crear un sitio web básico puede llevarte una única tarde si solo necesitas una única página para mostrar tus servicios, currículum y enlazar a alguno de tus trabajos.

Sabes que otros freelance tienen páginas web y que esto te deja en desventaja. Pero siempre has supuesto que las han diseñado ellos mismos o que han pagado a alguien para que lo haga. Y tu no puedes invertir tiempo y dinero en una web.

Solución 1: No tienes que gastar ni un céntimo para tener una página web funcional y atractiva.

WordPress.com es gratuito y puede ser un punto de partida si quieres mostrar tus servicios y acompañarlo con un blog. Por supuesto tienes cientos de tutoriales en YouTube para aprender a usar WordPress.com

Solución 2: ¿Solo necesitas una página de aterrizaje? Si no vas a necesitar un blog y solo quieres mostrar tus servicios, puede servirte un constructor de landing page. Hace tiempo creamos este post sobre los creadores de landing page más fáciles de usar, así que puedes echarle un vistazo. Encontrarás soluciones gratuitas o por precios muy bajos.

Dejas de buscar clientes cuando tienes trabajo

¡Bien! Has encontrado un par de clientes. Ahora tienes unos cuantos proyectos a largo plazo para mantenerte ocupado.

Ya está todo listo, ¿verdad? No hay necesidad de buscar en los sitios de trabajo freelance y mantener los ojos abiertos para más trabajo.

Eso no es cierto en absoluto. Incluso en los mejores momentos y en los más ajetreados, hay que seguir saliendo al mercado. Los proyectos se acaban y, con el tiempo, necesitarás más trabajo para llenar los huecos.

Algunos de los mejores freelance son culpables de parar la búsqueda de clientes cuando están saturados. Esto es un fallo que puede desembocar en un fallo aún peor: aceptar trabajos que deberías rechazar porque te has quedado sin trabajo.

Solución 1: Fija un espacio de tiempo cada día o al menos cada semana para buscar nuevos clientes (sea cual sea tu sistema para hacerlo).

Solución 2: Empieza a trabajar para que tengas una cola de trabajo de al menos tres meses. Tus nuevos clientes estarán en la cola de espera. Si realmente aprecian tu forma de trabajar, esperarán eso y más.

Empiezas los trabajos sin recibir el primer pago o firmar un contrato

En tu entusiasmo por trabajar en un nuevo proyecto, ni siquiera piensas en un contrato o recibir un porcentaje del pago. No lo pides y el cliente no te lo propone.

Este es un error de novato que todos cometemos varias veces hasta que escarmentamos.

Para cubrirte las espaldas, es mejor tener todo por escrito en un contrato. Aunque para trabajos de poco importe puede parecer algo innecesario. Pero cuando hablamos de un trabajo con un coste mensual cobra mucha más importancia. Por ejemplo en la redacción de contenidos, mantenimiento de sitios web, gestión de redes sociales y muchos otros.

Un contrato establece tus condiciones de trabajo, qué cubre tu servicio y qué no, así como la frecuencia con la que el cliente espera una acción por tu parte.

Solución 1: En el mismo presupuesto establece un pago inicial (un 50% del total, por ejemplo) para aprobar el presupuesto y empezar el trabajo. Acompáñalo con una frase como «el plazo de entrega es x una vez aprobado el presupuesto». El cliente debe entender que hasta que no haga el primer pago no vas a empezar.

Solución 2: Deja constancia por escrito de las condiciones, presupuesto y otras negociaciones. Con que te responda por email es suficiente. Ten en cuenta que en caso de llevar a tu cliente moroso a un juzgado vas a necesitar una prueba por escrito de que él te ha solicitado un trabajo. Grabar las llamadas con él también puede ser suficiente.

Solución 3: Si se trata de importes grandes o un trabajo a largo plazo un contrato que contemple todos los casos es necesario. Que no te de vergüenza pedirle a tu cliente que te firme el contrato.

No sabes ponerle fin a los malos clientes

Algunos clientes pueden suponer tu ruina. No estamos exagerando en absoluto.

No es necesario que un cliente tenga malas intenciones para que acabe con tu carrera como freelance. Puede bastar con que no tenga suficiente presupuesto, consuma mucho de tu tiempo y sea un auténtico caos trabajar con él.

Quizá se trate de un cliente que te contrató cuando tenías poca o ninguna experiencia. Tal vez el cliente sea tu amigo, te proporcione mucho trabajo pero en cualquier caso paga poco o no te compensa trabajar para él.

Trabajar para este tipo de clientes va a minar tu moral, puede hacer que acabes odiando tu profesión o que desistas de tu carrera como freelance.

Elegir bien a tus clientes y saber deshacerte de los malos es fundamental para tener éxito.

Hay algunas «banderas rojas» que debes tener en mente para desechar a un cliente:

  • Te regatea todos los presupuestos que le das
  • Promete trabajo en el futuro para que le bajes el precio
  • Habla de otros profesionales que trabajan más barato
  • Cambia de opinión de forma constante y se deja influenciar por todos
  • No tiene interés en mejorar en su negocio, solo en salir adelante como sea
  • Es habitual que llegue tarde a reuniones o las cancele en el último momento
  • Las conversaciones con él se alagan mucho y no llevan a ninguna parte
  • Tarda mucho en proporcionarte lo que necesitas (fotos, especificaciones, accesos, textos, logotipos etc.)
  • Hace uso intensivo de llamadas de teléfono para consultas que no son ni relevantes ni urgentes
  • Pide extrema urgencia a menudo

Si tu cliente reúne más de tres de estas características, es muy posible que necesites deshacerte de él.

Solución 1: Los malos clientes suelen desaparecer cuando tus precios son altos. Si acepta un presupuesto muy alto al menos el dinero te compensará trabajar con él.

Solución 2: Trata de llevarle a tu forma de trabajar. Establece plazos, condiciones y formas de contacto. De manera que al menos no te arrastre a su caos.

No tienes reseñas de tus clientes

Un proyecto no acaba hasta que tu cliente deja una buena reseña u opinión del trabajo realizado.

Ten en cuenta que una recomendación o un testimonio harían que tus próximos presupuestos tengas más posibilidades de éxito.

Sin embargo, en ocasiones nos puede la pereza o la vergüenza de pedir este pequeño esfuerzo a los clientes. En ocasiones puedes tener miedo a que el cliente no esté satisfecho del todo.

En cualquier caso siempre habrá algo bueno que pueda destacar de tu trabajo.

Solución: A menos que haya pasado un año o más, no es demasiado tarde para contactar con un antiguo cliente. Si tu trabajo está relativamente fresco en su memoria, debería ser capaz de darte un buen testimonio. Puedes ponerlo en tu sitio web y enviarlo a futuros clientes.

Pide siempre una recomendación y/o un testimonio al final de cada proyecto. Cuantas más reseñas tenga que avalen sus habilidades y experiencia, más fácil le resultará encontrar más trabajo.

No sabes compaginar varios clientes y proyectos

Este es uno de los errores freelance que más tiempo te va a llevar acabar con él. Es en realidad un problema de productividad y organización.

A menos que tengas un gran cliente que pague todas tus facturas, vas a trabajar para varios clientes a la vez. Esto es completamente normal en el mundo del trabajo freelance.

De hecho, deberías proponerte conseguir trabajo de tantos clientes como puedas. Aunque tener un gran cliente puede parecer atractivo en un primer momento, ¿Qué pasa si pierdes a ese gran cliente? Seguro que no te gustaría estar en esa situación.

Solución: Según vayas avanzando en tu carrera como freelance sabrás qué proyectos pueden complicarse, qué tareas requieren más esfuerzo mental y cuales puedes hacer casi como un autómata.

Una vez que llegues a ese conocimiento, te será más fácil repartir tareas en tu calendario, trabajar en dos o tres proyectos a la vez y aún así no estar estresado.

Prioriza los proyectos en función de los plazos acordados. Si tienes un proyecto para dentro de dos días y otro para la semana que viene, empieza por el de dentro de dos días.

Con el trabajo freelance, siempre estás haciendo malabarismos con los plazos.

Si tienes el hábito de procrastinar, tendrás que aprender a planificar más. De lo contrario, corres el riesgo de incumplir los plazos, lo que puede acabar rápidamente con tu carrera como autónomo.

No haces contactos en frío

En el post sobre redactores freelance: cómo empezar, hablábamos de escribir emails a posibles clientes como forma de conseguir nuevos trabajos. Debes ser bueno poniéndote en contacto con nuevas empresas y profesionales que puedan requerir tus servicios.

No hay nada de malo en escribir a alguien que no te conoce de nada, siempre y cuando adaptes tu mensaje a cada caso.

Si eres un profesional freelance especializado en una tarea, un sector concreto o un software que dominas a la perfección, te será mucho más fácil abordar nuevos clientes y explicarles por qué necesitan de ti.

Solución: La estrategia para que los contactos en frío acaben en trabajo es la siguiente:

  1. Una vez que hayas hecho dos o tres trabajo sobre un sector concreto podrás presentarte como un especialista.
  2. Busca empresas que puedan necesitar el mismo tipo de trabajo
  3. Explícales como tu trabajo puede ser beneficioso para su empresa
  4. Enlaza a los trabajos que ya has realizado. Mucho mejor si en tu web explicas cómo has trabajado para ellos.
  5. Si no recibes contestación puedes enviar un segundo email insistiendo.
Gracias por compartir
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